Descripción
Si la Córdoba califal fue cuna de médicos, arquitectos y filósofos de renombre, también lo fue de grandes cocineros capaces de llevar a las mesas de la Corte los manjares más delicados. En El Caballo Rojo, ese legado culinario sigue vivo y se traslada al presente a través de una cocina que recupera los sabores de la tradición andalusí y cordobesa.
Ubicado en pleno corazón de la Judería de Córdoba, muy cerca de la Mezquita-Catedral, este restaurante emblemático invita a disfrutar de una experiencia gastronómica donde la historia, el producto y el saber hacer se dan la mano.
Una historia familiar con raíces profundas
Hablar de El Caballo Rojo es hablar de una familia y de una forma de entender la cocina. Fundado en 1962 por José García Marín, conocido popularmente como Pepe el del Caballo Rojo, el restaurante nació en la calle Deanes y pronto se convirtió en un referente de la ciudad.
Diez años más tarde, el proyecto se trasladó frente a la fachada principal de la Mezquita, en un espacio más amplio y cómodo, capaz de acoger a un público cada vez más diverso, procedente no solo de Córdoba y Andalucía, sino también del resto de España y del mundo.
Hoy es la tercera generación, con María Escribano García al frente, la encargada de continuar este legado familiar, manteniendo intactos los valores de siempre y adaptándolos a los nuevos tiempos.
Cocina cordobesa con alma andalusí
La propuesta gastronómica de El Caballo Rojo se apoya en las raíces de la cocina tradicional cordobesa, una herencia forjada durante siglos por romanos, árabes, judíos y cristianos. De esa fusión cultural nace una forma de cocinar con identidad propia, que aquí se recupera, se estudia y se reinterpreta con respeto.
La carta es fruto de un trabajo constante de investigación y recuperación de recetas antiguas, combinadas con un enfoque actual que permite disfrutar de platos llenos de matices sin perder su esencia.
Los productos de la tierra son protagonistas:
aceites de oliva virgen extra de Baena, vinos y vinagres de Montilla-Moriles, ajos de la campiña cordobesa, hortalizas de Cabra, espárragos de la Vega del Guadalquivir, ibéricos de Los Pedroches, además de almendras, piñones, miel, azafrán y especias que remiten directamente al legado andalusí. Toda esta riqueza gastronómica se integra bajo la garantía de sus respectivas Denominaciones de Origen.
Mucho más que una comida
Además de su carta, El Caballo Rojo ofrece distintas formas de disfrutar de su cocina:
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menú degustación, con una selección de especialidades y platos de temporada,
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menú del día, pensado para acercar su cocina a todos los públicos,
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y una zona de tapeo, ideal para una experiencia más informal.
La experiencia se completa con una cuidada selección de vinos y una bodega que alberga añadas especiales, además de una amplia carta de licores y destilados.
En El Caballo Rojo, cada plato se elabora con dedicación y cada cliente es atendido con un trato cercano y profesional. Ese equilibrio entre cocina, servicio y hospitalidad es lo que ha convertido a este restaurante en uno de los grandes referentes de la gastronomía cordobesa.












Miriam –
Comida muy buena.
Vive Cordoba –
Gracias Miriam por tu valoración.